PASEO POR SONABIA HASTA LA BALLENA


Distancia: 6,9 km
Duración: 2.30H

Desnivel: 223 m

Bajando desde el pueblo de Sonabia, camino a «La Ballena», podemos descubrir una pequeña cala escondida a la que se accede a través de una gran higuera. Siempre que haya marea baja, se puede disfrutar de esta calita donde bucear viendo peces y gozar de total libertad.

“La Ballena” es una gran roca que se adentra en el mar. De cerca es más complicada de lo que parece. Para pasar tenemos que ir saltando entre las rocas. Llegar hasta el final sólo es posible en días despejados, sin viento y con marea baja. Desde la punta la vista es inmensa. Divisamos la Peña de Candina, la costa rocosa de Liendo y al fondo, la peña de Santoña, al otro lado el monte Cerredo, Arenillas y la costa vizcaina, si el día esta claro. El inmenso Cantábrico cierra el horizonte por el Norte. Al regresar, ten cuidado con la marea, si te descuidas, quizás la marea alta no te deje volver ya que la unión de la ballena con la costa queda interrumpida por el mar. Pero Sonabia tiene muchos mas rincones, continúa el paseo, déjate acariciar por la brisa del mar y descubre tu lugar mágico.

PASEO POR SONABIA HASTA LA BALLENA


Distancia: 6,9 km
Duración: 2.30H

Desnivel: 223 m

Bajando desde el pueblo de Sonabia, camino a «La Ballena», podemos descubrir una pequeña cala escondida a la que se accede a través de una gran higuera. Siempre que haya marea baja, se puede disfrutar de esta calita donde bucear viendo peces y gozar de total libertad.

Bajando desde el pueblo de Sonabia, camino a «La Ballena», podemos descubrir una pequeña cala escondida a la que se accede a través de una gran higuera. Siempre que haya marea baja, se puede disfrutar de esta calita donde bucear viendo peces y gozar de total libertad.

“La Ballena” es una gran roca que se adentra en el mar. De cerca es más complicada de lo que parece. Para pasar tenemos que ir saltando entre las rocas. Llegar hasta el final sólo es posible en días despejados, sin viento y con marea baja. 

“La Ballena” es una gran roca que se adentra en el mar. De cerca es más complicada de lo que parece. Para pasar tenemos que ir saltando entre las rocas. Llegar hasta el final sólo es posible en días despejados, sin viento y con marea baja. 

Desde la punta la vista es inmensa. Divisamos la Peña de Candina, la costa rocosa de Liendo y al fondo, la peña de Santoña, al otro lado el monte Cerredo, Arenillas y la costa vizcaina, si el día esta claro. El inmenso Cantábrico cierra el horizonte por el Norte.

Desde la punta la vista es inmensa. Divisamos la Peña de Candina, la costa rocosa de Liendo y al fondo, la peña de Santoña, al otro lado el monte Cerredo, Arenillas y la costa vizcaina, si el día esta claro. El inmenso Cantábrico cierra el horizonte por el Norte.

Al regresar, ten cuidado con la marea, si te descuidas, quizás la marea alta no te deje volver ya que la unión de la ballena con la costa queda interrumpida por el mar. 

Al regresar, ten cuidado con la marea, si te descuidas, quizás la marea alta no te deje volver ya que la unión de la ballena con la costa queda interrumpida por el mar. 

Pero Sonabia tiene muchos mas rincones, continúa el paseo.

Pero Sonabia tiene muchos mas rincones, continúa el paseo.

Déjate acariciar por la brisa del mar y descubre tu lugar mágico.